El suicida

El suicida

El escritor pretende suicidarse y cada día lo analiza con irrenunciable vocación. Camina hasta la ventana, asoma su cuerpo y contempla a las personas que recorren las calles; siente que de alguna manera, ellos son los culpables. Luego se dirige a la cocina, enciende el gas, pero inmediatamente lo apaga. Abre la gaveta de las pastillas, las deposita sobre la mesa y espera la hora exacta. Sabe que no le queda otra opción: no podrá escapar de su destino.
Al fin se decide, va hasta la máquina, y tira su cuerpo sobre la página en blanco.

Ángel Santiesteban-Prats

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s