Diario en la cárcel LXIII. No es alimentar el rencor, es guardar vergüenza

UMAP

Las dictaduras, según los analistas, mutan para hacer desaparecer las amenazas cuando peligra su poder totalitario; por lograrlo, son capaces de ir contra su propio proceder. Nada vale más que el Gobierno y su permanencia como seres omnímodos. Hitler, por sus desvaríos, la falta de previsión futura, que era opacada por su desenfrenada ambición, no tuvo, dada las circunstancias históricas, la oportunidad de manipular su entorno. Siempre me pregunto si por salvar su permanencia como Canciller del III Reich hubiera sido capaz de darle espacio y visibilidad ante los medios de difusión, a los propios judíos que tanto persiguió con la intención de exterminarlos.

En cambio, eso lo hemos podido apreciar en el más de medio siglo de dictadura cubana. A aquellos que persiguieron como el peor ejemplo enfermo de la sociedad: a los homosexuales, que expulsaron de sus centros laborales, universidades, encerraron en campos de concentración: Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP), sacaron de sus puestos de trabajo en teatros, editoriales, televisión, universidad, en aquella etapa famosa de los “parametrados”, luego los ubicaron como castigados, a penar por su inclinación sexual, en lugares donde no era visible su imagen.

Es famosa la historia del escritor Antón Arrufat, hoy Premio Nacional de Literatura, a quien pusieron a clasificar libros en la biblioteca “Enrique José Varona” de Marianao, dirigida por Silvia Gil, la esposa de Ambrosio Fornet, otro Premio Nacional de Literatura, la cual pertenece al cuartel general de la Casa de las Américas. Lo cierto es que cuando ese intelectual, vilipendiado y humillado por su orientación sexual y su obra de teatro rebelde “Los siete contra Tebas”, asomaba nada más que su cabello por haber reconocido la voz de algún amigo o escritor, esta mujer, al mejor estilo fascista, lo corregía con un soplido de aire y un gesto intolerante, para hacerle regresar su mirada al interior. Bajo ese régimen de castigo, el escritor esperó por años en el total silencio.

Así sufrió también Lezama, Piñera, Reinaldo Arenas, y la gran mayoría de aquellos jóvenes que hoy peinan canas, se dejan aupar por la dictadura, aceptan cargos más que culturales, políticos, y se hacen cómplices de muchas injusticias. Mientras, en la cotidiana realidad del poder, se los trata despectivamente como “maricones”, y se burlan de sus cobardías y sus gestos como si fueran bufones.

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Todo aquel que no era casado, no calzaba botas, no fumaba tabaco, era sospechoso de ser débil, máxime si era artista. Por eso es entendible la reacción en la llamada “Guerrita de los Emails” en el 2007, cuando Papito Serguera y Luis Pavón, títeres de la época de represión de los 60’s y 70’s, que solo cumplieron órdenes, asomaron sus colas por los medios de difusión: recibieron el rechazo general del mundo artístico cubano, muy bien manejado por el entonces Ministro de Cultura Abel Prieto, manipulación que a la larga le ganara ese puesto de Asesor del Presidente del que hoy disfruta. Por aquellos días, quien o quienes manejaban aquellos hilos, hicieron callar a los preocupados intelectuales.

Habría que preguntarse si los judíos hubieran aceptado ser manipulados por Hitler para salvar su estadía en el poder, como lo ha hecho la gran mayoría de aquellos “parametrados”, censurados del “Quinquenio gris”, que fingen estar satisfechos luego de que les permitieran lanzar sus tímidas diatribas a puertas cerradas, primero en la Casa de las Américas, luego en el Instituto Superior de Arte (ISA), donde sangraron su rencor.

Hoy les compran sus silencios. No deben ignorar que continúan siendo despreciados. Me consta incluso que muchos saben que son despreciados, considerados piezas prescindibles de un juego en el sólo tienen el derecho a ser movidos por quienes llevan el juego. Saben que la élite del Estado sigue siendo la de los mismos machistas que ven a los creadores como la “parte blanda de la sociedad, y un enemigo peligroso del poder”. Tienen razón en la segunda parte.

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Ángel Santiesteban-Prats

Prisión asentamiento de Lawton. Octubre de 2013

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