La soledad de la barraca multiplica mis fuerzas

Cuando los veinte reclusos que me acompañan salen de pase, los despido con la alegría que me contagian sus rostros de felicidad por el reencuentro familiar. Apenas se van me sumerjo en la literatura, nada estropeará la exorbitante creación, ni siquiera el saber que negándome los pases que me corresponden según el Código Penal, vuelven a violar mis derechos, ahora como preso cumpliendo una injusta condena.

arte libertad

¿Cómo podría aburrirme con la cantidad de trabajo que me aguarda? Recuerdo aquella noche del 8 de noviembre de 2012, cuando nos llevaron detenidos para la unidad policial de Santiago de las Vegas, luego de las golpizas frente a la unidad policial de Acosta, donde nos manifestamos en demostración de nuestro desacuerdo por la detención injusta de Antonio Rodiles. Compartiendo celda con el opositor Eugenio Leal, me liberaron a las doce de la noche, pero cuando apenas había avanzado cien metros en la oscuridad de aquella calzada – y como en un juego infantil- surgieron detrás de los arbustos unos siete guardias que me esperaban para anunciarme que debía regresar a la celda.  Lo hice con gusto, pues allí quedaban mis hermanos de lucha, y sentía la humillación de haber sido el único que soltaran.

Ahora tampoco  advierten en mí ninguna ansiedad, salvo la que me provoca querer libres a los presos de conciencia que hoy aguardan en distintas prisiones por toda la Isla, el sueño de la democracia con la desaparición del régimen totalitario, y la misma creación literaria; fuera de eso, nada me ahuyenta la paz.

Soy feliz en esta vida porque he aprendido que lo deseado se lucha hasta con las uñas, es la manera de aferrarse a la necesidad de cumplir con nuestra conciencia, sentimientos,  educación familiar y lecturas patrióticas; todo ello me impulsó a dejar ese camino de máscaras con que puede vivir un artista en dictadura.  Simplemente desgarré la inmoralidad con que se sobrevive en el Régimen, y decidí renunciar a todo lo que había obtenido, supongo que a puro talento honesto. A partir de entonces, por supuesto, recibí la respuesta que los regímenes totalitarios tienen para estos casos: primero las amenazas, luego la repulsa directa, golpizas, fracturas, censura, el mecanismo diabólico de la “injusticia” de los órganos de la Seguridad del Estado escondido tras tribunales que responden a sus designios, y finalmente, la cárcel.

Todo eso no ha servido más que para multiplicar todas mis fuerzas, anhelos, sueños, y mi creatividad. Ahora tengo más conciencia de la necesidad de mi país por alcanzar los derechos proclamados por las Naciones Unidas en la Declaración Universal de Derechos Humanos, y cuyos Pactos el Régimen sigue sin ratificar, a pesar de haber obtenido una silla en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

La soledad de la barraca es un gran estímulo para dedicarme a escribir, y la constante vigilancia de los uniformados a mi alrededor me suma bríos. Los sé vencidos porque buscan su acomodo para deshacerse del poder sin recibir los castigos de sus desafueros.

firma 3

Ángel Santiesteban-Prats

Prisión asentamiento de Lawton. Abril de 2014

Para que Amnistía Internacional declare prisionero de conciencia al disidente cubano Angel Santiesteban
Angel Minit Lawton
Para firmar la petición siga el link:
https://secure.avaaz.org/es/petition/Para_que_Amnistia_Internacional_declare_prisionero_de_conciencia_al_disidente_cubano_Angel_Santiesteban/?fbss

 

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