Archivo de la etiqueta: Feria del Libro

Otras de las tantas farsas

Como parte de la “Feria Internacional del Libro de La Habana”, se dieron cita algunos intelectuales, críticos, funcionarios y escritores silenciosos para acoplar la realidad cultural –en particular la literatura– con el anuncio de los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, de reabrir sus oficinas diplomáticas.

El intercambio de criterios se realizó en la Sala Villena de la UNEAC, donde la gran mayoría de los presentes prefirió callar, no opinar, porque esa es la verdadera cultura que han recibido en el desarrollo de sus artes.

camaleónAlgunos –como el escritor Leonardo Padura y el crítico Roberto Zurbano– fueron honestos y valientes al exponer sus puntos de vista. Otros, en cambio, demostraron su debilidad moral una vez más, al hablar de «honestidad» y «recibir las relaciones diplomáticas como el gran desafío positivo que son», y todo porque sus amos políticos se lo han ordenado así. Sigue leyendo

“Chiquita”, la genial novela

novela chiquitaEn el 2008 fue la última salida al exterior que me permitiera la Seguridad del Estado, a la Feria del Libro en República Dominicana, y que asistí como jurado para la entrega de un premio literario; de allí regresé con mi blog “Los hijos que nadie quiso”. Pero no es eso de lo que quiero tratar en este post, sino de una novela que conocí en ese viaje, precisamente la ganadora del Premio Alfaguara –del escritor cubano Antonio Orlando Rodríguez– “Chiquita”, aunque la novela en extensión demuestre que no lo es pues el autor hubo de contar una inmensa vida de la liliputiense Espiridiona Cenda del Castillo, que naciera en la ciudad de Matanzas un 14 de diciembre de 1869. Sigue leyendo

Diario en la cárcel II. ¿Feria del Libro?

En los últimos días antes de ingresar a la cárcel, alcancé a leer varios correos de amigos que rememoraban aquellas Ferias del Libro en La Habana, donde nos reuníamos para, además de compartir la cultura, darnos un abrazo los escritores de esta isla y los que nos visitaban.

“La generación de los novísimos” fue una familia que estaba presta a cualquier llamado de sus integrantes para defendernos de burócratas, funcionarios y de la policía política que nos perseguía constantemente como perros rabiosos, Sigue leyendo

Carneros al redil

El silencio es la música que siempre acompaña estos conciertos de totalitarismo. Es como si “papá” indagara por el comportamiento del menor: ¿qué ha hecho mal el nene? Y después de escuchar, impone una sanción de tres días sin el tete. O no habrá horario de aventura por una semana. Sigue leyendo

El muchacho se reafirma

El post que subí al blog de la revista Encuentro sobre la presencia de escritores cubanos en la pasada Feria del Libro celebrada en ciudad de Mazatlán, México, ha generado una cola de correos que comienza a circular por la red de cubarte. Aquí les dejo un resumen de dicha correspondencia. Sigue leyendo

Rebelión en la granja

La maquinaria de la cultura ha lanzado su jauría porque he osado abrir un blog para expresar preocupaciones como escritor. Es el precio de traspasar la línea, me dicen algunos, han comenzado a enseñar sus “instrumentos”. Cuando aún no había salido el blog lo comenté con un amigo que visitaba el país, y todo lo que imaginamos que podía suceder, se ha ido cumpliendo. Es como un guión del horror. Y lo han seguido al pie de la letra. Demasiado previsible, diría yo. “Ten cuidado con el pataleo del ahorcado”, me dijo él, “golpea a ciegas sin importarle los daños que causa”. Sigue leyendo

Búsqueda literaria

carrera

Periodista: Dime esa analogía acerca del oficio del escritor:

ÁSP: Es un recurso que me inventé y que me parece sano. Imagino que los escritores son un grupo de ciclistas y que estamos en la arrancada. Cuando dan la señal de salida, comenzamos a pedalear (escribir), todos queremos llegar a la meta (publicar, ganar un concurso).

Recuerdo que cuando comenzamos, teníamos tantas ganas de llegar (ser escritores), estábamos eufóricos, desesperados, y todos éramos buenos muchachos confiados en que lo lograríamos. Sigue leyendo

Quinquenio gris por siempre

La Habana, 9 de Abril de 2009

Año del 50 Aniversario del Triunfo de la Revolución

A: Angel Santiesteban: (Interrupción del Servicio de Correo Electrónico).

Hemos detectado que Ud. ha incumplido con lo establecido en el Código de Etica de la Red CUBARTE y en la Resolución 127/2007 del Ministerio de Informática y las Comunicaciones, que pone en vigor el Reglamento de Seguridad para las Tecnologías de Información en nuestro país. El contrato que Ud. tiene firmado con nuestro centro señala como la primera Obligación del CLIENTE la siguiente:

– Cumplir con el código de ética

Tal y como recogen nuestros contratos de prestación de servicios de comunicación, el incumplimiento de lo acordado en las cláusulas del mismo producirá la suspensión del servicio, por lo que en un plazo de 24 horas procederemos a interrumpir el mismo. Sigue leyendo

Quien nace para escritor, del cielo le caen los funcionarios

La vicepresidentea de las Relaciones Internacionales del Instituto Cubano del Libro, Olga Lidia Triana, funcionaria a quien no conocía hasta ahora, y que por el partido o el sindicato, seguramente le asignaron responder mi artículo, “Los muchachos se despiden”, que publiqué en mi blog Los hijos que nadie quiso, ubicado en el sitio Encuentro en la Red, me ha convocado a responder.

Con gusto obviara su comentario, no hallo otra forma de llamarlo, entiendo que sólo ha cumplido su “tarea escolar”; pero algunos de sus calificativos resultan imposibles de pasar por alto. Dejo claro que no está en mi ánimo establecer con Olga Lidia Triana, como con nadie, ninguna de esas discusiones que prescinden de la sana polémica. Sigue leyendo

Los muchachos se despiden

Aquellos escritores, cuya Literatura jamás cuestiona la gestión gubernamental, fueron hace una semana, en una delegación “todos estrellas”, a la Feria del Libro de Mazatlán, México.

Uno de ellos, que ve los viajes con la regla más pragmática del ajedrecista: se gana o en última instancia se logra tablas, titubeaba en asistir o no. Tal postura se traduce en que, si no puede conseguir algún dinero de viático o por la venta de libros para su beneficio, nunca sacrifica el poco dinero que tiene. Éste encontraba remota la posibilidad de adquirir algunos pesos, pues alguien le dijo que aquel festejo no iba más lejos que la feria de Las Tunas, sólo que, con luces y Coca Cola. Sin embargo, el propio día de la partida, a su madre se le rompió un zapato y, apremiado, voló al país vecino sin miramientos. Dios quiere que asista, me dijo, mientras guardaba un papel con la silueta de la plantilla. Sigue leyendo