Archivo de la etiqueta: G2

La “Fiscalía” me retira los cargos más graves

Después que el “Gobierno cubano” me hiciera padecer, por más de tres años, su flagrante injusticia, hasta que, acusación tras acusación, la “Fiscalía” llegara a sumar 54 años de cárcel, y luego que decidiera no continuar sumando más cargos como los de “Atentando”, “Amenaza”, “Atropellar con el auto a un niño y darme a la fuga”, “Acoso”, entre otras más absurdas e inverosímiles como cualquiera de las mencionadas, y que, por vergüenza y buscando credibilidad, hicieran una conjunta de causas para una petición final de 15 años de privación de libertad en contra de mi persona; y en cuyo proceso el expediente fue peloteado del “Tribunal Provincial” a la Unidad policial de Picota para que se continuara investigando o inventando falsas pruebas, por considerar que no tenían la más mínima evidencia en mi contra, e, incluso, después que el “Tribunal” volviera a recibirlo y lo enviara a la “Fiscalía Provincial” por la misma razón, y éstos a su vez a la “Fiscalía General de la República” y luego al cuartel de la “Seguridad del Estado” en Villa Marista, según el pesquisaje de mi abogado en cada instancia que indagó; en días pasados, finalmente, el “Tribunal”, por enésima vez, devolvió el expediente a la “Fiscalía Provincial” para que continuaran edulcorando las acusaciones, que, como dijera mi abogado, “es una gran choricera sin pies ni cabeza que fueron mal armando a su antojo y capricho”, y ahora no les ha quedado más remedio que retirar la mayoría de las acusaciones, de hecho, las más graves: «Intento de homicidio», «Robo con fuerza», «Violación», «Amenaza», «Daños», entre otras, y solo mantuvieron dos acusaciones: «Violación de domicilio» y «Lesiones». Por supuesto, todo sin una sola prueba ni testigos, pero evidentemente les pareció demasiado exagerado quitarlas todas de una vez. Sigue leyendo

G-2marginales.com

En la peregrinación a la Virgen de la Caridad del Cobre, el 8 de septiembre, un grupo de marginales eran comandados por la Seguridad Cubana para agredir a los opositores al régimen. Tengo que confesar que no pude ocultar mi sorpresa al ver a esos delincuentes que, como mercenarios, responden a las órdenes de los militares.

En aquel grupo de pueblo divisé a las Damas de Blanco con sus gladiolos en las manos, señoras con su vestimenta blanca, marchando en silencio. Me acerqué solidario y emocionado y a la vez, sin dejar de reconocer que era un disparate o inocencia de mi parte, si estaba a mi alcance, protegerlas de alguna manera.

Un opositor sacó su teléfono celular e intentó tirar algunas fotos, y uno de los delincuentes que antes lo hacía por oficio y ahora de matón con licencia de la Seguridad del Estado (G-2), intentó robárselo con violencia. Durante unos segundos de forcejeo la masa compacta se convirtió en estampida. Los periodistas internacionales intentaron captar las imágenes y los tránsfugas, ahora de oficialistas, pusieron sus manos delante de los lentes para evitarlo. Con rapidez dos facinerosos toman por el cuello a otro opositor y lo halaron hacia una dulcería de la calle Galeano, en su interior habían otros hombres esperando y allí lo golpearon hasta dejarlo inconsciente.

Entonces las supuestas Damas Blancas que iban a mi lado comenzaron a gritar “Viva Fidel, viva Raúl”, “Viva la Revolución”. Sigue leyendo