Archivo de la etiqueta: Mazatlán

El muchacho se reafirma

El post que subí al blog de la revista Encuentro sobre la presencia de escritores cubanos en la pasada Feria del Libro celebrada en ciudad de Mazatlán, México, ha generado una cola de correos que comienza a circular por la red de cubarte. Aquí les dejo un resumen de dicha correspondencia. Sigue leyendo

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Quinquenio gris por siempre

La Habana, 9 de Abril de 2009

Año del 50 Aniversario del Triunfo de la Revolución

A: Angel Santiesteban: (Interrupción del Servicio de Correo Electrónico).

Hemos detectado que Ud. ha incumplido con lo establecido en el Código de Etica de la Red CUBARTE y en la Resolución 127/2007 del Ministerio de Informática y las Comunicaciones, que pone en vigor el Reglamento de Seguridad para las Tecnologías de Información en nuestro país. El contrato que Ud. tiene firmado con nuestro centro señala como la primera Obligación del CLIENTE la siguiente:

– Cumplir con el código de ética

Tal y como recogen nuestros contratos de prestación de servicios de comunicación, el incumplimiento de lo acordado en las cláusulas del mismo producirá la suspensión del servicio, por lo que en un plazo de 24 horas procederemos a interrumpir el mismo. Sigue leyendo

Quien nace para escritor, del cielo le caen los funcionarios

La vicepresidentea de las Relaciones Internacionales del Instituto Cubano del Libro, Olga Lidia Triana, funcionaria a quien no conocía hasta ahora, y que por el partido o el sindicato, seguramente le asignaron responder mi artículo, “Los muchachos se despiden”, que publiqué en mi blog Los hijos que nadie quiso, ubicado en el sitio Encuentro en la Red, me ha convocado a responder.

Con gusto obviara su comentario, no hallo otra forma de llamarlo, entiendo que sólo ha cumplido su “tarea escolar”; pero algunos de sus calificativos resultan imposibles de pasar por alto. Dejo claro que no está en mi ánimo establecer con Olga Lidia Triana, como con nadie, ninguna de esas discusiones que prescinden de la sana polémica. Sigue leyendo

Los muchachos se despiden

Aquellos escritores, cuya Literatura jamás cuestiona la gestión gubernamental, fueron hace una semana, en una delegación “todos estrellas”, a la Feria del Libro de Mazatlán, México.

Uno de ellos, que ve los viajes con la regla más pragmática del ajedrecista: se gana o en última instancia se logra tablas, titubeaba en asistir o no. Tal postura se traduce en que, si no puede conseguir algún dinero de viático o por la venta de libros para su beneficio, nunca sacrifica el poco dinero que tiene. Éste encontraba remota la posibilidad de adquirir algunos pesos, pues alguien le dijo que aquel festejo no iba más lejos que la feria de Las Tunas, sólo que, con luces y Coca Cola. Sin embargo, el propio día de la partida, a su madre se le rompió un zapato y, apremiado, voló al país vecino sin miramientos. Dios quiere que asista, me dijo, mientras guardaba un papel con la silueta de la plantilla. Sigue leyendo